“Entre perros y gatos”

¿Tenés ganas de adoptar un perro o un gato para compañía, para la familia? ¡Seguro estás muy ansioso y no sabes qué animalito adoptar!
¡Pero ALTO! Hay algunas preguntas que tenés que responderte honestamente antes de la adopción:

1) ¿Para qué querés adoptar un animal de compañía?
¿Para que juegue con los niños? ¿Para que cuide la casa cuando no estés? ¿Para que cace y mantenga limpio el galpón/negocio/quincho? Todas respuestas incorrectas.

Un animal no es juguete para los niños, ya que es un ser vivo y un niño no puede a corta edad darse cuenta de la fragilidad de la vida, para que jueguen los niños están los peluches o muñecos.

Un animal no es garantía de seguridad en la propiedad, algunos tienen esas características por su raza o vida anterior, pero otros no. Por supuesto que, si adoptas un animal, parte de su bienestar y felicidad será cuidar su hogar, pero no es un motivo para adoptarlo, mejor instalar una alarma o un circuito cerrado de cámaras.

Un animal requiere alimento adecuado, compañía, cuidados, cariño, entablar una relación con la familia. Entonces cazará y traerá regalos poco gratos para los humanos generalmente. Pero si el plan es no alimentarlo, no relacionarse, no cuidarlo ni mimarlo para que simplemente sea un buen exterminador, no es un buen motivo para adoptar un animal.

2) ¿De verdad querés asumir el compromiso? ¿Vas a poder con esta responsabilidad?
Recordá que un perro o un gato viven en promedio entre 10 y 15 años, es un compromiso para toda la vida, ¡sí! ¡Para toda la vida de ese animal!
¿Pensás mudarte seguido? ¿Vas a aceptar el compromiso de mudarte siempre a lugares donde puedas llevarlo? ¿Va a continuar el compromiso, aunque te cases y formes una familia?
Tener un animal, va a cambiar tu vida, tus rutinas, tus dinámicas familiares e incluso puede que traigan algunos trastornos a tu cotidianeidad. ¿Estás seguro? ¿Cómo te ves en 10 años con él?

3) ¿Qué opina el resto de la familia?
En caso de que compartas vivienda con otras personas, todos tienen que estar de acuerdo, ya que la presencia del animal en la casa, afectará a todos de una u otra forma.
Y en el caso de que vivas solo, también necesitarás algún miembro de tu familia para que te ayude cuando lo necesites o debas ausentarte por una emergencia.

4) ¿Cuánto tiempo vas a disponer para él?
En caso de los perros, necesitarán sacarlo al menos 3 veces por día, a menos que cuentes con un buen patio, en cuyo caso te tocará limpiarlo con frecuencia. Esto también aplica a los gatos y sus areneros. Además, entrenamiento, paseos, juegos, etc. Casi casi como con los niños, si no les das atención porque estás cansado, surgirán conductas indeseadas que lamentarás luego.

5) ¿Contás con el espacio suficiente en tu vivienda? ¿Está cerrada? ¿Podrás mantenerlo dentro de tu propiedad? ¿Permiten animales?
En el caso de los felinos, bastará con poco espacio, mientras puedas disponer de una bandeja sanitaria. En el caso de los caninos, será necesario un poco más dependiendo del porte. Es fundamental que tanto felinos como caninos se mantengan dentro de tu propiedad, no por la cuadra dando su paseo solo, no por los techos vecinos, siempre dentro de tu propiedad.

Además, no olvides el tiempo compartido, no es viable confinarlo al patio o a una terraza olvidada.

6) ¿Cómo está tu economía?
Tenés que poder cubrir gastos de alimentación, sanitario para los felinos, desparasitarlo regularmente, vacunación, baño y corte de pelo, visitas al veterinario frecuentes y de emergencia.
En caso de que aparezca alguna enfermedad, vas a tener que estar preparado para varias visitas al veterinario, medicación, tratamiento, algún cambio de alimentación, etc.

7) ¿Vas a poder ser tolerante con la convivencia y adaptación?
Tendrás que invertir tiempo en su adaptación y educación. Y aún así habrá un zapato masticado, un jarrón roto, una planta desenterrada o masticada, etc. Tendrás que tener paciencia y cariño para tolerar y trabajar en los cambios de conducta.
Detrás de cada problema de convivencia, hay una necesidad no cubierta o cubierta inadecuadamente, a la que tendrás que buscar una solución pacífica.

8) ¿Conocés al animal que vas a adoptar?
Cada animal tiene necesidades diferentes, comportamiento, formas de relacionarse con el humano y con otros animales. Todos estos factores son sumamente importantes.

9) ¿Adulto o cachorro?
Adoptar un cachorro puede ser idílico. Sin embargo son los adultos y los adultos mayores los que tienen menos posibilidades de adopción. Los beneficios de adoptar un adulto, es que ya conoces el tamaño definitivo, seguramente muchas de sus características y además son los más agradecidos, te devolverá con creces todo el amor y compañía que puedas darle.

10) ¿Vas a poder soportar que te rompa el corazón?
Inevitablemente, te tocará decirle adiós ya que viven mucho menos que nosotros. Sin embargo, debes ser fuerte ya que tu acción de adoptar un animal sin hogar fue un gran acto de amor y probablemente se salvaron la vida mutuamente. Deberás ser fuerte para poder volver a adoptar y repetir esta gran historia de amor.

MARTA PAVLUK

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